La responsabilidad a la hora de informar


Mientras algunos multimedios endurecen su pelea con el Gobierno para evitar la implementación de la Ley de Medios Audiovisuales, aparecen medios y periodistas que, voluntaria o involuntariamente, no hacen más que desprestigiar la noble tarea de comunicar con el solo afán de tener protagonismo mediático.
Me refiero a aquellos que suelen publicar noticias sin ningún sustento serio, abusando de los “habría”, de los anónimos, de las denuncias que nunca podrán ser comprobadas y que quedarán como ciertas en caso que nadie salga a aclarar, y como es de suponer ni el medio ni el periodista en cuestión publicar nunca la desmentida.
Ahora bien, sería mejor poner un ejemplo para que podamos entender mucho mejor esto, por eso recurro a la nota publicada por Mariana Fernández Camacho el lunes 29 de marzo en el diario Crítica.
Bajo el título “Ñoquis a la fuerza piden trabajar”, la periodista en cuestión publica una serie de denuncias generalizadas que son imposible de comprobar, pero que en definitiva cumplen con la misión de pegarle al Gobierno Nacional, a la implementación del programa Argentina Trabaja y a los intendentes del conurbano, aunque en este caso se menciona a uno sólo, a Alberto Descalzo, de Ituzaingó.
Pero vayamos a algunas de las cosas que publica la Camacho. Comienza la nota “Anda tranquila a tu casa. Nosotros te vamos a llamar, fue la respuesta que recibió S”. Obviamente “S” aparecerá  así a lo largo de la nota. Lo único que logra saberse es que “S” es mujer.
Continúa la Camacho “ la mayoría de los vecinos del barrio San Alberto, en Ituzaingó, reciben entre $1.200 y $ 1.500 mensuales por solamente estar inscriptos en el Programa ingreso Social con Trabajo”.
 Lo más seguro que la Camacho no sepa ni dónde queda el Barrio San Alberto, ni cuántos vecinos viven en el barrio, porque sino no afirmaría que “la mayoría de los vecinos”, porque los beneficiados del Plan mencionado son de distintos barrios de Ituzaingó, y obviamente no “cobran por estar inscriptos” como mal informa la periodista en cuestión, sino que empiezan a cobrar luego de las capacitaciones y de la realización de tareas, que son supervisadas por integrantes del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, cuestión ésta que la Camacho no conoce o no le intereso conocer.
En la continuidad de la nota, realizada por la periodista en cuestión aparece otro protagonista, en este caso es “A”, hombre y de 33 años, a quien le da la profesión de changarín.
Obviamente tanto el relato de “A” como de “S” es de difícil comprobación y solamente sirve para menoscabar la implementación de un programa social y la figura de un intendente.
Pero ahora bien, utilicemos el ejemplo que nos brinda la Camacho para hacer una nota en donde ella también sea parte.
Por lo que sabemos Mariana Fernández Camacho es integrante del diario Crítica, pero también  colaboró con la Fundación Poder Ciudadano y con Cimientos, Fundación para la igualdad de oportunidades educativas, y hay quienes dicen que en su derrotero periodístico habría tenido un romance con “J”.
Es más “J” dijo “si, tuvimos un par de encuentros”. Pero no todo habría quedado ahí ya que en esta historia apareció “M”, una  morocha cuarentona que también “habría” sucumbido a los encantos de la periodista.
Obviamente que podríamos seguir con esta historia, de la misma forma que lo hizo la Camacho, sobre todo teniendo en cuenta que ninguna de las dos historias tienen ningún tipo de sustento y lo único que sirven es para generar confusión y mentiras.

4 comentarios

1 | Claudio | 22-04-10 | 2:45 pm

Estoy de acuerdo con lo que plantea el autor, ahora bien, me surgen algunas preguntas para reflexionar: ¿un anónimo -nadie firma la nota- se enfrenta a los anónimos o “periodistas funcionales”? Es muy gracioso.
Por otro lado, critica los “habría” o denuncias incomprobables y en el cuerpo de su nota se lee: “Lo más seguro que la Camacho no sepa ni dónde…” ¿Y el sustento de esa afirmación?
Por favor muchachos/as, yo también voté a Cristina y apoyo los lineamientos de este gobierno, pero eso no me transforma en un fundamentalista del kirchnerismo. No hay peor apoyo que uno acrítico. Veamos un poco más allá y entendamos que hay cosas que no funcionan y debemos mejorar. Señalar errores no es sinónimo de “gorila”, “golpista” u “oligarca”. Este infantilismo ya nos costó muy caro.

Saludos.

Claudio.

2 | marcelo | 22-04-10 | 10:37 pm

Primero gracias por compartir la idea de la nota, Claudio. Ahora con respecto a las dudas que te surgen, te respondo, en este portal no hay anónimos, basta con ir a la sección “Quienes somos” para fijarse quienes somos los responsables de los comentarios que aqui se publican.
Y en realidad lo que criticamos es la ligereza con que se critica y se hace notas de cosas que no se conocen, y si afirmamos que la Camacho no sepa ni dónde queda el Barrio San Alberto, está explicado en la nota, es más creo que ni siquiera sabe en dónde queda Ituzaingó.
Por supuesto que, con respecto al gobierno nacional, hay cosas que no funcionan y otras que funcionan mal, pero no es con comentarios como el de la Camacho como construiremos un país más justo para todos.
Muchas gracias por tu comentario y por ser parte de nuestro portal

3 | jp | 05-07-11 | 10:41 pm

Sí, evidentemente ustedes son tan falsos como es posible. Yo conozco a “la Camacho”, como le dicen uds, por haber colaborado con una actividad voluntaria en el barrio San Alberto, barrio que ella conoce bien porque trabajó voluntaria y gratuitamente varios años… así que antes de decir estupideces, al menos, cierren la boca. Difaman a gente realmente inspiradora.

4 | Anónimo | 08-08-11 | 3:00 pm

En referencia al último comentario, si conoce a “la Camacho” avisele que vaya hacer la denuncia a Tribunales, con nombre y apellido. Saludos

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